Diamante cultivado en laboratorio de talla esmeralda de 2,00 quilates, VS1/D
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Eleve su colección de joyas con nuestro exquisito diamante cultivado en laboratorio de talla esmeralda de 2,00 quilates con certificación IGI. Elaborado con tecnología HPHT (alta presión, alta temperatura) de vanguardia, este diamante cuenta con un brillo y elegancia excepcionales, lo que lo convierte en la elección perfecta para crear piezas de joyería sofisticadas y atemporales.
Características clave:
- Tipo: Diamante cultivado en laboratorio HPHT: de origen ético y respetuoso con el medio ambiente.
- Laboratorio: Certificado IGI: garantiza la autenticidad y la garantía de calidad.
- Forma: Esmeralda: clásica y atemporal, con cautivadores cortes escalonados.
- Peso en quilates: 2,00 quilates: ofrece una presencia sustancial y llamativa.
- Grado de color: D - El grado de color más alto, que garantiza una blancura y un brillo excepcionales.
- Claridad: VS1: prácticamente impecable, con inclusiones diminutas que son difíciles de detectar incluso con un aumento de 10x.
- polaco: Excelente: las superficies lisas mejoran el reflejo de la luz para lograr el máximo brillo.
- Simetría: Excelente: alineación precisa para una belleza y simetría equilibradas.
- Fluorescencia: Ninguno: garantiza una apariencia uniforme y pura en diversas condiciones de iluminación.
- Medidas: 5,98 x 8,26 x 4,05 mm: corte de precisión para un brillo y fuego óptimos.
- Diámetro/Relación promedio: 1.38 - Proporcionar una apariencia elegante y proporcionada.
- Profundidad: 67,70% - Maximizar el brillo y el rendimiento lumínico dentro del diamante.
- Porcentaje de la tabla: 62,00 %: mejora el brillo y el brillo general.
- Sombra: Ninguno: presenta una apariencia pura e incolora.
Disfrute de la belleza eterna y la calidad excepcional de este diamante cultivado en laboratorio, perfecto para crear exquisitos anillos de compromiso, collares, aretes o cualquier otra pieza de joyería fina. Con sus notables atributos y su impecable artesanía, seguramente cautivará los corazones y se convertirá en una preciada reliquia para las generaciones venideras.
